Día 22 de julio del 2006. A las 14h decidimos que el tiempo está de nuestro lado y nos plantamos dos horas más tarde en la estación de Shinjuku para coger el autobús que nos lleva a la cima del Japón.
Llego pronto para poder pasar por el Goverment Building y recoger los folletos “Climbing Fuji” en la oficina de Turismo.
Punto de encuentro 16:15h, el equipo compuesto por 7 personas: Clementine y Julian por Francia, Segiy por Ucrania, Adolfo, Naumi, Paz y yo por España.
Des de el autobús visualizamos el objetivo, está tan sereno como siempre, con esa silueta entre mágica y enigmática que te atrae con sólo mirarlo.

El día nos regala una puesta de sol preciosa. Fotos tomadas desde el vehículo que nos llevaba a nuestra base en el objetivo.

Llegada al campamento base (5ª estación) a eso de las 19:20 h. Nos abrigamos, nos alimentamos, nos compramos los enseres de último momento, nos hacemos las fotos de rigor antes de empezar nuestra aventura.
En esas mi cuerpo empieza a notar un fuerte dolor de cabeza, incluyendo la mucosidad que llevaba todo el día encima. Decido no hacerme la machota ibérica y me compré una botella de oxigeno, mejor prevenir que curar.

El equipo al completo
Alrededor de las 21h empezamos la ascensión al lugar más sagrado para los japoneses. En el campamento base no vislumbramos muchos nativos, así que parecía que ese día nos habían dejado la montaña para nosotros.

El primer tramo lo hicimos a un ritmo elevado, yo decido seguir a mi ritmo porque no podía ir tan rápido. Mi lamentable estado físico no me permitía esa velocidad. Además el camino es arenoso y los pies se deslizan hacía atrás haciéndote retroceder.
De la 6ª estación a la 7ª el grupo se empieza a disgregar. Los franceses aventajan junto al chico ucraniano. Esto es como el mundial, la península se queda atrás. En la 7ª estación nos juntamos de nuevo 5 miembros, pero Paz y Naumi deciden ir a su ritmo y se descuelgan totalmente del grupo.

22:37h en la séptima estación.
En el siguiente punto donde hay una tienda después de la 7ª estación decido adentrarme en el lavabo ya que Clementine me avisa que está muy bien. Pero creía que me lo decía en coña, porque habíamos pasado los olores de las estaciones anteriores. Pago 100 yenes y respiro hondo antes de entrar. Dios que es esto!!! Japón tiene fama por tener los baños públicos muy limpios, pero encontrarse un baño inmaculado en la subida al Fuji es impresionante. Le hice una foto.

En el mapa que nos dieron a cada miembro del ya desmembrado grupo marca un Torii en la mitad de la subida. En la llegada al Torii Adolfo ya había adelantado al grupo entero e iba sólo por delante. Y eso que era el fumador. Llego con los franceses y nos hacemos la foto de rigor.

23:21h Torii de mitad de camino
Estamos más que de sobras en condiciones de llegar a la cima antes del amanecer. Así que todos andamos de buen humor y con energías.
Francia supera a España y Ucrania en el mundial y se sitúan los segundos, aunque en cabeza va un madrileño.
Ucrania se nivela a mi estado físico por la altitud.
El ascenso a la 8ª estación no es un camino llano ni mucho menos, rocoso en el que tienes que utilizar pies y manos para subir. La utilización de estos miembros sólo es seguida por los seres humanos no nacidos en Japón. Si has nacido dentro de este país utilizarás los palos de ascensión, ya que es lo que te han dicho en la tienda o en Internet que hagas. Así además de ser un peligro para tu propia vida te convertirás en un ser odiado por los no japoneses porque interrumpes en medio del camino y vas muy lento intentando ascender con los palos y no con las manos que te ha dado la naturaleza que para eso es sabía.
Llegada a la 8ª estación. Allí decidimos hacer un buen descanso. Nos hacemos la foto con el cartel que indica que nos queda 3 horas de ascensión, pero con prepotencia de no nacidos en Japón y considerando que llevábamos casi dos horas de ventaja a lo que pone el mapa, pensábamos que ni de coña nos faltaban 3 horas. A las 3:30 estamos en la cima sentados esperando el amanecer FIJO. En ese punto nos alcanzan Paz y Naumi que adelantaron mucho trepando por las rocas, supusimos que no se encontraron a mucho nipón “yoasciendoconlospalosporqueloponelasinstrucciones”.

0:55h Foto con el cartel de 3 horas más
Seguimos la ascensión y nos convertimos en un dueto que va en medio de todo el equipo inicial. Empezamos a vislumbrar a muchos nipones que parecen que se multipliquen por la montaña. Por favor de donde salen tantos si no han subido la primera mitad con nosotros.
Llega lo más temido por mí, la lluvia!!! Llueve, y sigue lloviendo y mis tejanos están mojados, mis guantes están mojados mi capucha está mojada con lo cual mi cuello y mis hombros empiezan a estar mojados.
Los nipones han invadido el camino y en vez de una escalada se convierte en una procesión. Yo sabía que lo consideraban un monte sagrado, pero no sabía que se tomaban tan a pecho el camino y lo convertían en una procesión. Iban en silencio, todos al mismo paso. Yo a lo lejos hasta oía una saeta para la virgen… perdón la altitud que estos no tienen vírgenes, tienes maestros. Habéis estado en Port Aventura a 30 grados haciendo cola para la atracción de los troncos?? Pues esto es peor, porque estás calado de agua, hace frío, estás cansado, te duele la cabeza por la altitud, aunque yo respiraba oxigeno y Sergiy en un momento me lo pidió desesperado. Dolor, dolor!!! Quiero llegar!! Sergiy aguantó mis quejas estoicamente, porque llego un punto en que odiaba el Fuji, Japón, los japoneses, el arroz y el sushi.

La procesión nipona

Mi desesperación
El tramo que se suponía que teníamos que haber hecho en una hora lo hicimos en 3. Llegamos a la cima a las 5:30 y no, no nos perdimos el amanecer, porque las nubes no nos dejaron ver el sol.
Hay una máxima que dice: “Si lloras por haber perdido el sol, las lagrimas no te dejarán ver las estrellas”. Pues yo me bajé pronto y aún espero ver las estrellas.

Llegada a la cima!!! La foto lo dice todo!!!
El mal tiempo en un lugar así, es algo inevitable. Cuando estuve en Cabo Norte me pasó lo mismo. Llegamos un 12 de agosto y pasamos la noche allí, pero la tormenta siguió y nos tuvimos que volver con la imagen de ver sólo dos metros de océano ártico, ya que la niebla no nos dejaba ver más.
Igualmente ya puedo poner una x más en mi lista de sueños cumplidos!!! Soy un ser afortunado!!!
Una vez en la meta, nos aposentamos en un medio restaurante, café de los que hay en la cima. Sí, si en la cima del Fuji tienes de todo, hasta máquinas de bebidas. Y una oficina postal, y un Santuario, y tiendas y lavabos y de todo.
Empecé a tiritar a las 5:45 y acabé a las 7:30. Sergiy había salvado un polar en su mochila, porque organizadora number one insistió a todo el mundo en llevar ropa de abrigo, cosa que me agradecieron todos. Así que me dejó su polar y me pude sacar mi jersey y chaqueta que estaban empapados por el cuello. El anorak no tenía capucha y ese fue el fallo.

Labios morados, tiritera, las manos juntas...la imagen del frio!!
Cuando nos decidimos a empezar el descenso, el sol apareció entre las nubes y el océano de nubes que teníamos delante era precioso. Estar por encima de las nubes es una sensación fantástica y más si es a pie.

El océano de nubes

La imagen del dolor en la cima
Mi tiritera la paré con el consejo de Sergiy de envolverme las piernas con papel, y así conseguí entrar en calor.
Decidimos descender, y había que mirar bien el camino, mi mapa era un papel mojado y yo había leído en muchas webs que el camino estaba marcado en Kanjis. Pero los japos se han portado bien conmigo y han puesto los letreros en inglés, así que no tuvimos problemas en encontrar el camino de vuelta a casa.

Recuperacion de la sonrisa.
Mis pantalones se secaron el el trayecto de bajada.
Me acorde que me tenia que hacer una foto para Morimoto San que me consiguió el anorak de BOSCH, ya que mis abrigos de invierno no son lo más adecuado. Además, gracias a esta empresa he podido estar en el Fuji y en Japón cosa que se ha de agradecer.

El humor ya vuelve a estar latente.

Japonesitos descendiendo la montaña, en la bajada ya no hacen procesión, puedes ir a tu ritmo.

Sergiy entre muerto de cansancio y feliz por haberlo conseguido.
A las 10:15 de la mañana estábamos de vuelta en el campamento base. A las 11 cogíamos el bus de vuelta a casa.
En la base intenté localizar al resto del equipo y localicé a Paz y Naumi que empezaban el descenso.
Por ir más lentas tuvieron la suerte de llegar a la cima en estas condiciones.

Están súper monas de la muerte!! No os pongo las fotos que me han enviado sobre las nubes porque parece que se hayan metido el tripi de la felicidad.
Los ganadores descendieron dos horas antes que nosotros. Y cogieron un bus anterior al nuestro.
Mañana os pongo las fotos bonitas del paisaje y los consejos para subir al Fuji.
Sólo decir que ya lo he hecho y no creo que me pillen más por allí.
También comentar que si alguien quiere mantener una imagen romántica de la montaña, que no la suba, porque la tienen degradada al máximo para que los miles de nipones y no nipones la podamos ascender.
Siempre me acordaré de mi imagen del Fuji desde el avión, ese será siempre mi Fuji san!
santi — 25-07-2006 15:56:18
Joni — 25-07-2006 16:10:31
Trici — 25-07-2006 16:28:46
Labo — 25-07-2006 17:01:02
KATREyuk — 25-07-2006 18:10:11
Gzúrl — 25-07-2006 19:16:53
Pepe Mallorca — 25-07-2006 21:16:34
Trici — 25-07-2006 21:38:56
Manuel — 25-07-2006 22:04:09
japogo — 25-07-2006 23:44:02
JL — 26-07-2006 00:02:58
joseph — 26-07-2006 01:06:17
joseph — 26-07-2006 01:06:46
Carlos M — 26-07-2006 02:11:10
Trici — 26-07-2006 13:34:25
Ignacio — 26-07-2006 17:49:17
Trici — 26-07-2006 19:44:22
Gloria — 14-08-2006 18:54:06