Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Changing attitudes one mind at a time

Archivado en Temas comunes • Fecha: 28-06-2006 20:59:02

Siempre he creído que viajar era una buena manera de abrir la mente a la gente. Pero no viajar en viajes donde te lo dan todo hecho y vas del museo al hotel. Convivir con la gente del país, ver la cultura, sufrir las ventajas o inconvenientes de cada lugar, hace que tu mente cada vez acepte las cosas nuevas o diferentes sin repudiarlas a la primera de cambio. Los prejuicios o la desinformación pueden hacernos caer en el tópico.
Me acuerdo cuando fui a Marruecos, me encontré un país lleno de gente encantadora dispuesta a ayudarme. Cuando volví a Barcelona mucha gente me decía que me había topado con la mejor gente que habría por
Marruecos, que los moros no eran de fiar. A lo que yo contestaba "Claro, me han puesto a la mejor gente en mi camino, que casualidad...", los instaba a visitar Marruecos y que después opinaran. (Sobre este tema hay demasiados prejuicios, pero este post no va sobre Marruecos).

Los prejuicios no existen sólo por razas, países, religiones, tendencias sexuales, etc. Por desgracia también sobre personas que pagan la desinformación social acerca de muchos temas. Hace casi dos meses os escribí sobre Anna, una niña preciosa hija de unos amigos que tiene Síndrome de Down. Ella aún no ha sufrido ningún tipo de prejuicio social, pero José Luís, su padre explica en el blog que le escribe a su hija el ejemplo de Mathew, un niño norteamericano que también padece Síndrome de Down, él tiene 15 años y ya sabe lo que es que la sociedad lo trate como alguien "diferente". Mathew tiene también un blog.

Si leéis el post, os animo a hacerlo, leeréis la anécdota del final: Un día en un centro comercial Matthew corrigió a un individuo bastante insensible que se refirió a él como un “mongólico”. Esta fue su respuesta: “Perdóname. Yo no soy un mongólico. Soy un americano”.

Pues reconozco que yo misma hice algo así hace algunos años. Estaba en un restaurante con unos amigos, y en una mesa un poco alejada había una familia con dos niños. Yo le comente a una de mis amigas en voz baja: "El niño es gueño". Y la madre me intuyo (porque consideramos que era imposible oírme) y me dijo: "No, se llama estrabismo". En aquel momento me quise fundir, pero esa mujer me dio una lección, que las cosas por su nombre. Además es que yo soy un poco “mongola”, porque a mi me dolía cuando mis compañeros de 7º y 8º de EGB me llamaban “conguito” por ser morena y rellena. Sufrí las burlas durante dos años, por estar gorda y ser hija de profesora.

Yo no soy quién para dar una lección de moral a nadie, pero como explico en el post de Anna, sus padres me dieron una lección indirecta sobre el aborto. Si la blogósfera puede ayudar a la conciencia social, y yo puedo poner mi granito de arena, mi blog queda abierto a toda persona que quiera explicar su historia de prejuicios sociales.

"A mind is like a parachute, it doesn't work if it isn't open."
--Frank Zappa

Escrito por Trici
(5) Cuentame • (0) ReferenciasPermalink


Referencias (URL para referencias)


Comentarios

  1. Hola Trici!
    He llegado aquí desde el blog de Kirai. No se si te acordarás de mi. Concidimos en el CEFIB.

    Pues nada, que menuda sorpresa me he llevado al verte. Buena suerte con tus aventuras ;)

    Santi — 28-06-2006 21:47:28

  2. Santi, por supuesto que me acuerdo de ti. Te tengo en el msn, pero últimamente me conecto poco.
    Seguimos en contacto!!

    Trici — 28-06-2006 22:09:01

  3. Gracias como siempre por tu cariño y palabras hacia Anna. Nos morimos de ganas de que puedas conocerla en cuanto te escapes hacia este lado del mundo.

    Un abrazo y muchos besos,

    JL, MA y Anna

    JL — 29-06-2006 07:18:16

  4. Anna se lo merece!!
    Besazos,

    Beatriz

    Trici — 29-06-2006 14:24:46

  5. Creo que a todos nos ha pasado algo parecido a lo que cuentas.

    Mi hermano es disminuido psíquico desde los cuatro años, pero incluso yo de niño he dicho cosas que no debía por ahí. Lo humano es darse cuenta de ello y aprender la lección cuando éstas cosas ocurren (qué crueles son los niños, verdad?)

    Todavía recuerdo a una señora que cuando nos vio pasar a mi hermano y a sus compañeros de trabajo, y se atrevió a decirle a su marido: "ay, si son subnormalitos". Como respuesta, los chicos la miraron y se rieron de su estupidez, y la monitora que estaba con nosotros le dijo que cualquier personas de las que estábamos allí valíamos por lo menos el doble que ella.
    De mientras, el pobre señor marido agachaba la cabeza y callaba. Pedía perdón como nadie aún sin abrir la boca.

    En fin, que ánimo a todos y no hagáis caso del montón de estupideces que se puedan escuchar!.

    Ahora mismo voy a leer los blogs de Anna y Mathew...

    Kokito — 29-06-2006 16:02:16


Comentar



Recordar datos




LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009