Hace más de un mes tuve que ir a hacerme el canet de alberguista internacional. Para ello tenía que ir a una albergue situado en la otra punta de Tokio. Al llegar me encontré que el albergue estaba cerrado hasta las 17h y eran sobre las 15h. Pero en la entrada me encontré con este letrero.

Sí, estaban preparando las camas, y te dejaban el teléfono con el número al que podías llamar. Llamé y la señora me atendió con toda la amabilidad que desprende este país.
Igualito que en España, si de casualidad los del albergue hubieran sido amables dejando el teléfono y el número al que llamar, el teléfono hubiera desaparecido. Si yo hubiera sido la primera en pasar y el teléfono aún continuará allí, dudo que fueran amables después de haberlos despertado de la siesta.
No sé que haré cuando vuelva a Barcelona. Cuando entre en el banco y no me pregunten lo que deseo en la puerta. Cuando vaya a correos y todos estén de chachara en vez de movilizarse porque alguién ha entrado y se le ha de atender. Cuando la cajera del super no me haga la reverencia a la entrada y a la salida... le diré que nunca más iré a comprar allí. Y al final sólo podré ir a comprar a un super japonés que hay en el Raval. En fin!!
Lestat — 05-06-2006 16:02:35
Lestat — 05-06-2006 17:53:50