En Japón es tradición que cuando te vas de viaje traigas algo para tus compañeros de trabajo. Así que lo mejor es llevar unos dulces. Yo en Hokkaio compré un caja de pastelitos para repartir a todo el departamento.
Así que el martes cuando llegué a la oficina me encontré en la mesa dulces que habían traido mis compañeros y repartí los mios.
Además en Japón la gente es muy detallista, y se lleva mucho lo de intercambiar regalos. Yo aún no había empezado esta tradición pero ya he recibido dos regalos. El primero un imán de San Francisco, que me lo trajo Kato san, que ha ido allí de vacaciones en la Golden Week. El segundo un pañuelo de Yamazaki san, el hombre que se jubiló, porque como el departamento de hizo regalos de despedida, pues el hombre vino el otro día con un regalo para cada miembro del departamento. Así funciona aquí. Espero que no me hagan ningún regalo gordo de despedida porque me voy a arruinar si he de devolver un regalo a cada persona del departamento.

Los regalos recibidos
flaco — 14-05-2006 02:47:08