23 de abril, hoy Barcelona y Catalunya se llenan de rosas y libros para celebrar uno de los días más bonitos del año. Y yo fuera de Barcelona por tercer año consecutivo, con lo que adoro ese día. Hace algunos años leí que en Japón celebraban el “San Jordi’s Day”, que lo habían importado de la tradición catalana. Así que me dispongo a ir la libreria más importante que conozco de Tokio a ver si lo celebran. Además de que ya sé que libro me voy a comprar.
La leyenda de Sant Jordi cuenta como un caballero salvo a un pueblo del temor de un dragón. Para mantener a este tranquilo se le tenía que dar una doncella. Y un día le tocó a la hija del rey. Sant Jordi luchó y venció al dragón, salvando a la princesa. Con la sangre derramada por el dragón creció un rosal de rosas rojas. De ahí la tradición de regalar una rosa roja a tu novia o mujer. Y esta le regala un libro él. Aunque hoy en día los hombres con un poco de conciencía intelectual y de igualdad, suelen regalar un libro y una rosa. El libro se regala porque el 23 de abril murieron dos de los más grandes escritores de la historia: Cervantes y Shakespeare. Este día fue declarado el día internacional del libro en 1995 por la Unesco.
Parece ser que cada vez la gente compra menos libros y lee menos de lo que compra. No sé las cifras que se pueden llegar a barajar, pero creo que en Catalunya se vendían en el día de Sant Jordi un 20% de los libros que se compran en todo el año. A nivel de rosas sé que cada añó sube y los últimos años se compraban 6 millones de rosas en este día.
El año pasado no tenía un duro para comprar un libro, así que decidí escribirlo. Escribí cinco historias cortas que componían un libro llamado “Flores de Invierno”. La que más me gusta se la dediqué a mi abuelo y la podéis leer aquí: El Olor de las Castañas.

Las Ramblas de Barcelona en el día de Sant Jordi
japogo — 23-04-2006 23:54:26
Ignacio — 24-04-2006 02:34:46
rafa — 26-04-2006 07:08:12